Así de deteriorada se encuentra la fachada principal del Museo más importante de la Comunidad Valenciana, el Museo de Bellas Artes. Las telas metálicas y las redes protegen a los peatones de las caídas de cascotes. Grandes desconchaduras dejan al descubierto los ladrillos empleados en la construcción del edificio y hacen que la imagen general del mismo no corresponda con lo que guarda en su interior. La Generalitat Valencia haría bien en centrar sus esfuerzos en conservar más y mejor el patrimonio de todos los valencianos en vez de censurar exposiciones para tratar de ocultar unas imágenes que ya conoce todo el mundo después de haber sido publicadas a lo largo del año pasado.