En la avenida de Manuel de Falla, junto al paso inferior, hay un trozo de terreno que en un principio estaba destinado a ser zona verde y que durante años fue un lugar donde crecían los matojos. Después de sucesivas denuncias en la prensa, el ayuntamiento ha decidido impedir que salgan los matojos y cualquier otra planta. Ha sembrado la zona con piedras para que, como Atila, después del paso del concejal no crezca nada. Una manera muy fácil y barata de solucionar un problema, pero para eso no necesitamos un concejal de parque y jardines, necesitamos un concejal de áridos y piedras. Esperemos que este trozo no se contabilice como zona verde en el haber de este Ayuntamiento.