En la calle Rubén Darío, esquina con la calle del Palancia, nos podemos encontrar con un gran solar que se utiliza como aparcamiento. El lugar alivia muy bien la carencia de plazas de aparcamiento existente en la zona. Después de las lluvia de hace ya una semana se encuentra todavía lleno de grandes charcos y barro que se escampa a las calles contiguas al entrar y salir los vehículos.