En La Punta, cerca del exceso de las Artes y las Ciencias, agoniza esta típica barraca valenciana. Es muy difícil aproximarse a ella ya que está rodeada de campos de cultivo abandonados, carreteras, vallas y acequias. Parece que alguien ha querido protegerla rodeándola de un aparatoso vallado metálico. Está rotulada con el número 15, la “niña bonita”, de alguna antigua calle o camino que ya no existe. Si alguien no lo remedia pronto pasará a formar parte de nuestro patrimonio desaparecido.
En la fotografía contrasta la arquitectura más tradicional con la arquitectura espectáculo que se hace en la ciudad de Valencia. En la segunda nos estamos gastando ingentes cantidades de dinero, mientras que la primera llevamos años perdiéndola debido a la voracidad especulativa y la falta de inversión. Una está unida a la huerta y la otra forma parte de la ciudad monstruo que acaba con ella.